El esfuerzo por proteger a las comunidades locales y equipar adecuadamente a quienes arriesgan su vida en situaciones de emergencia recibió un importante respaldo en el estado. Tres departamentos de bomberos voluntarios en territorio californiano fueron seleccionados para recibir un fondo de $10,000 cada uno, como parte de una iniciativa nacional enfocada en mejorar la seguridad de los rescatistas.
La ayuda económica forma parte del programa de seguridad para bomberos impulsado por State Farm en colaboración con el Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios (NVFC, por sus siglas en inglés). A nivel nacional, la iniciativa destinó un total de $1.5 millones para apoyar a 150 cuerpos de emergencia en todo el país, ayudándoles a adquirir herramientas esenciales y equipo de protección que de otro modo sería difícil obtener debido a sus ajustados presupuestos.
Las agrupaciones beneficiadas este año en California son:
- El Distrito de Protección Contra Incendios de Butte Valley, ubicado en Macdoel.
- El Departamento de Bomberos de Isleton.
- El Departamento de Bomberos Voluntarios de Mountain Gate, en Redding.
La falta de recursos económicos es una realidad constante para gran parte de los servicios de emergencia en el país, donde una abrumadora mayoría de los departamentos funcionan total o parcialmente con personal voluntario. Estos fondos permitirán adquirir desde equipos de protección personal hasta herramientas de rescate, dispositivos de comunicación y suministros médicos para atender accidentes vehiculares, incendios forestales y desastres naturales.
El anuncio de los ganadores coincidió con una fecha especial dedicada a reconocer la labor de estos socorristas. Además de los subsidios económicos directos, la iniciativa también ha facilitado membresías gratuitas a la organización nacional para brindar acceso a programas de capacitación y servicios de apoyo a miles de bomberos en todo el país.










