En lo profundo de los llanos venezolanos y colombianos, entre sabanas extensas y noches oscuras, se cuenta una de las historias de terror más escalofriantes del folclore latinoamericano: El Silbón.
El origen de la maldición
La leyenda narra la historia de un joven malcriado y caprichoso que, consumido por la ira porque su padre no pudo cazarle un chigüire para comer, decidió asesinarlo a golpes. No contento con el parricidio, le extrajo las vísceras y las preparó para dárselas de comer a su propia madre.
Cuando el abuelo descubrió el horrendo crimen, maldijo al joven por toda la eternidad. Lo ató a un poste, lo castigó severamente a fuetazos y dejó que un perro rabioso lo persiguiera mientras le echaba ají picante en las heridas. Desde entonces, el espíritu vaga sin descanso cargando un saco lleno de los huesos de su padre.
¿Cómo se manifiesta El Silbón?
A este espectro se le describe como un hombre larguirucho, de aproximadamente seis metros de altura, flaco, desgarbado y cubierto con un sombrero y un poncho viejo. Quienes aseguran haberlo visto o escuchado afirman que su presencia se anuncia de una manera muy particular:
1- El silbido característico: Emite una melodía escalofriante basada en las notas musicales Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si. Lo aterrador de este silbido es que su volumen engaña: si se escucha fuerte y cerca, significa que El Silbón está lejos; pero si se escucha débil y lejano, es porque el espíritu ya está detrás de ti.
2- El saco de huesos: En su espalda carga una bolsa que tintinea con los restos óseos de su progenitor.
Mitos y protección en la sabana
Se dice que El Silbón ataca principalmente a los borrachos, mujeriegos y caminantes nocturnos solitarios. Sin embargo, el folclore también señala que el espíritu le teme a ciertas cosas muy específicas:
- El ladrido de un perro (que le recuerda al can que lo persiguió en vida).
- El sonido del látigo o el ají.
Esta leyenda sigue viva y se transmite de generación en generación, recordándonos el peso imperdonable de la falta de respeto a los padres dentro de la tradición oral de los llanos.










