El mundo del cine de acción y las artes marciales está de luto. La familia de Chuck Norris confirmó este viernes, a través de un emotivo comunicado en Instagram, el fallecimiento del actor ocurrido el pasado jueves por la mañana. Según el reporte, el artista partió en paz y rodeado de sus seres queridos, tras haber sido ingresado recientemente en un hospital de Hawái por una emergencia médica.
“Para el mundo, fue un artista marcial, un actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso”, expresó su familia, agradeciendo además las muestras de cariño de los seguidores que permanecían atentos a su estado de salud.
Nacido en Oklahoma en 1940, Carlos Ray “Chuck” Norris no tuvo un camino fácil. Criado en el seno de una familia cristiana evangélica y tras enfrentar las dificultades de un hogar marcado por el alcoholismo de su padre, encontró su propósito en el servicio militar. Fue durante su estancia en Corea del Sur con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos donde descubrió las artes marciales, disciplina que se convertiría en el pilar de su vida.
Norris no era solo un “actor de acción”; era un maestro real. Poseía cinturones negros en karate, taekwondo, judo y jiu-jitsu brasileño, habilidades que integró con naturalidad en sus interpretaciones coreográficas.
Una carrera cinematográfica de culto
Su ascenso a la fama internacional se consolidó en 1972 con una de las escenas más memorables de la historia del cine: su combate contra Bruce Lee en el Coliseo Romano para la película “El camino del dragón”. A partir de ahí, bajo el consejo de su amigo y también actor Steve McQueen, Norris se tomó la actuación con mayor rigor, protagonizando éxitos de taquilla como Desaparecidos en combate y la saga Fuerza Delta.
Sin embargo, su mayor impacto cultural llegaría a través de la televisión. Durante ocho años y casi 200 episodios, dio vida a Cordell Walker en la serie Walker, Texas Ranger, un papel que lo inmortalizó como el arquetipo del héroe implacable pero justo, y que años más tarde lo convertiría en un fenómeno viral de internet para las nuevas generaciones.
Fuera de los focos de Hollywood, Chuck Norris dedicó gran parte de su vida a promover los beneficios del deporte y la disciplina. Fundó escuelas de artes marciales y programas para jóvenes, utilizando el combate no como un fin violento, sino como un vehículo para el desarrollo del carácter y el bienestar físico. Su última aparición cinematográfica fue en 2012, en la cinta Los indestructibles 2, donde se despidió del género que ayudó a definir.











