Trump eleva la presión sobre Putin: Amenaza con aranceles masivos para forzar la paz en Ucrania

Trump Raises Pressure on Putin

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una drástica medida económica destinada a forzar al presidente ruso, Vladímir Putin, a negociar un alto el fuego en Ucrania. Lejos de las habituales disputas comerciales, esta vez el arma arancelaria busca un objetivo geopolítico contundente: la paz.

En un tono severo, Trump expresó su descontento con la falta de avances. “Estoy muy, muy descontento [con Putin]; tendríamos que haber tenido un acuerdo de paz hace dos meses”, sentenció el mandatario. El “gran anuncio” de la Casa Blanca se concretó en una ultimátum: “Si no hay un pacto antes de los próximos 50 días, les impondremos [a Moscú] aranceles de hasta el 100%.”

Aunque el comercio directo entre Estados Unidos y Rusia es limitado, Trump aclaró que se trataría de aranceles “secundarios”. Esto implica la posibilidad de gravar el comercio de países como India o China que sí mantienen relaciones económicas sustanciales con Rusia, ya sea a través de la compra de petróleo, gas u otros bienes, buscando así infligir un daño económico indirecto pero significativo a Moscú.

La amenaza fue lanzada durante la visita del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a la Casa Blanca, donde la guerra en Ucrania fue el tema central. La impaciencia de Trump con Putin ha crecido en las últimas semanas, pese a sus frecuentes conversaciones. “Mis conversaciones con él son muy agradables, y luego los misiles explotan por la noche”, lamentó Trump, señalando el recrudecimiento de los bombardeos rusos en Ucrania.

El presidente estadounidense se mostró firme, afirmando que, a diferencia de sus predecesores –Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama–, Putin no lo engañará. “Tiene que haber progresos inmediatamente”, insistió el líder republicano, quien también reiteró su postura de que la guerra en Ucrania es una “guerra de [Joe] Biden” y que, bajo su presidencia, no habría ocurrido.

Horas antes de este anuncio, Trump ya había confirmado el envío de sistemas de defensa antimisiles Patriot a Ucrania. Sin embargo, enfatizó en varias ocasiones que el costo de producir este “sofisticado armamento” recaerá en los socios europeos de la Alianza Atlántica. La operación implicaría que los productores estadounidenses vendan las baterías antiaéreas a países intermediarios, quienes a su vez las enviarían a Kiev. Expertos señalan que el uso de estos sistemas requiere meses de entrenamiento para los soldados ucranianos.

Rutte, el secretario general de la OTAN, no escatimó elogios para Trump, atribuyéndole el mérito de que los aliados de la OTAN se estén acercando al objetivo de destinar el 2% del PIB a defensa este año, y el 5% para 2035. “El presidente Trump merece todos los elogios, porque sin su liderazgo, sin su reelección como presidente de Estados Unidos, [el acuerdo sobre el 2% y el 5%] jamás habríamos podido llegar a un acuerdo”, afirmó Rutte.

Trump, por su parte, sigue convencido de la necesidad de redefinir las reglas de la geopolítica y la economía, argumentando que los aliados se han aprovechado de Washington durante décadas. En un mensaje en su red social Truth, el presidente escribió: “Los países deberían reflexionar y decir: gracias por los muchos años en los que nos habéis pagado la fiesta, pero sabemos que ahora nos toca hacer lo correcto para Estados Unidos. Y nosotros debemos responder: gracias por comprender la situación en la que nos encontramos. ¡Muchas gracias!”.

Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se reunió con el enviado estadounidense de la Administración Trump, Keith Kellogg. Un comunicado de la oficina de Zelenski detalló que la conversación se centró en la posibilidad de un alto el fuego y en el envío de armas, incluyendo la “producción conjunta de drones, la posibilidad de compras directas de vehículos aéreos no tripulados ucranianos por parte de Estados Unidos y la posibilidad de adquirir armas en cooperación con socios europeos”, así como la “situación general en el frente” y las “necesidades de los combatientes ucranianos”.