La 98ª edición de los galardones de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos ha dictado sentencia, encumbrando a “One Battle After Another” (Una batalla tras otra) como la gran triunfadora de la noche. La cinta dirigida por Paul Thomas Anderson, que llegaba a la gala con 13 nominaciones, logró materializar seis de ellas en categorías de máximo prestigio: mejor película, mejor director, mejor reparto, mejor edición, mejor guión adaptado y mejor actor de reparto.
Este último premio supuso la tercera estatuilla en la carrera de Sean Penn —tras sus éxitos en Mystic River y Mi nombre es Harvey Milk—, aunque el actor protagonizó una de las anécdotas de la velada al no acudir a recoger el galardón personalmente.
La victoria de Anderson no fue sencilla. Su principal contendiente era el thriller sobrenatural “Sinners” (Pecadores), la cinta de vampiros dirigida por Ryan Coogler que hizo historia antes de la gala al alcanzar un récord de 16 nominaciones. Aunque no logró el premio a la mejor película, la obra de Coogler fue reconocida con los galardones a mejor guion original, fotografía y banda sonora. Además, su protagonista, Michael B. Jordan, se alzó con la estatuilla a mejor actor principal, consolidando su estatus en la élite de Hollywood.
En las categorías femeninas, Jessie Buckley fue reconocida como mejor actriz protagonista por su papel en Hamnet, mientras que la veterana Amy Madigan recibió el premio a mejor actriz de reparto por su trabajo en Weapons (La hora de la desaparición).
El cine iberoamericano también dejó su huella en el Dolby Theatre. Guillermo del Toro sumó tres nuevos Oscar a su palmarés gracias a Frankenstein, que dominó las categorías de diseño de vestuario, maquillaje y peluquería, y diseño de producción.
Por otro lado, la categoría de mejor película internacional, presentada por Priyanka Chopra Jonas y Javier Bardem, generó uno de los momentos más tensos y comentados de la noche. Antes de revelar que el premio recaía en la noruega “Sentimental Value” (Valor sentimental) —imponiéndose a las favoritas de Brasil y España—, Bardem lanzó un firme alegato político: “No a la guerra. Palestina libre”.
La gala también premió la innovación y el éxito comercial. “KPop Demon Hunters” (Las guerreras k-pop) se llevó el premio a mejor película de animación y mejor canción original por el tema Golden, mientras que “Avatar: Fire and Ash” fue reconocida por sus efectos visuales. En el ámbito documental, “Mr. Nobody Against Putin” se alzó con la estatuilla a mejor largometraje, subrayando el tono de compromiso social que permeó toda la ceremonia.










