En un giro diplomático y comercial de gran alcance, la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos ha anunciado oficialmente la eliminación de cuatro avisos a los aviadores (Notam) que restringían las operaciones en el mar Caribe. Esta medida técnica representa el desmantelamiento de las barreras legales que impedían, hasta hoy, la reanudación de los vuelos comerciales directos entre Estados Unidos y Venezuela.
La decisión de la FAA no solo afecta el espacio aéreo venezolano, sino que también libera restricciones que pesaban sobre regiones estratégicas como Curazao, San Juan de Puerto Rico y las áreas de información de vuelo de Piarco.
Según el organismo, estos avisos fueron en su momento medidas de precaución que han dejado de ser necesarias, priorizando ahora la facilitación de los viajes regulares bajo estrictos estándares de seguridad.
El anuncio técnico de la FAA llega apenas horas después de que el presidente Donald Trump confirmara que la reapertura del espacio aéreo es inminente. Durante una reunión de gabinete, el mandatario estadounidense reveló haber mantenido una conversación con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la cual instruyó al secretario de Transporte, Sean Duffy, y a autoridades militares para agilizar el proceso de normalización.
“Le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial sobre Venezuela”, afirmó Trump, marcando un contraste absoluto con la postura de cierre total que su administración mantenía en noviembre pasado, previo a la operación militar que resultó en la captura de Nicolás Maduro.
La última vez que una aerolínea estadounidense operó rutas regulares hacia territorio venezolano fue en 2019, cuando American Airlines suspendió sus servicios debido al deterioro de las relaciones diplomáticas y las condiciones de seguridad. Desde entonces, los viajeros han tenido que recurrir a escalas en terceros países, encareciendo y complicando la conectividad.
Con este paso, se espera que el flujo comercial y los viajes familiares recuperen el dinamismo perdido. Las autoridades aeronáuticas de ambos países ahora deberán coordinar los protocolos logísticos para que las aerolíneas interesadas comiencen a solicitar y activar sus itinerarios de vuelo en las próximas semanas.










