En una jornada que quedará grabada en los libros del deporte venezolano, el pateador novato Andrés Borregales se convirtió este domingo en el primer jugador nacido en Venezuela en asegurar un lugar en el Super Bowl. Su bota fue determinante para que los New England Patriots vencieran 10-7 a los Denver Broncos, conquistando así el Campeonato de la Conferencia Americana (AFC).
El encuentro, disputado en un gélido Empower Field at Mile High, estuvo marcado por una intensa tormenta de nieve que dificultó las operaciones ofensivas de ambos equipos. Tras un empate a siete puntos que se prolongó hasta la segunda mitad, Borregales conectó un gol de campo de 23 yardas en el tercer cuarto, el cual terminó siendo la diferencia definitiva en el marcador.
Pese a las condiciones extremas y a haber fallado dos intentos previos debido al clima, el caraqueño mantuvo la compostura en el momento clave. La victoria se consolidó en los minutos finales gracias a una interceptación del esquinero Christian González, sellando el regreso de los Patriots al gran escenario tras el fin de la era de Tom Brady.
De Caracas a la cima de la NFL
Nacido en la capital venezolana y formado en la Universidad de Miami, Borregales llegó a la NFL tras ser seleccionado en la sexta ronda del Draft 2025. En su temporada debut, no solo se ganó la titularidad, sino que se convirtió en una pieza fiable para el esquema del entrenador Mike Vrabel.
“Es un hito histórico. Nunca un venezolano había llegado a esta instancia en el fútbol americano profesional”, destacaron cronistas deportivos tras el pitazo final.
Con este triunfo, los Patriots (14-3) avanzan a su decimasegunda aparición en un Super Bowl. El próximo 8 de febrero, Borregales y New England se enfrentarán a los Seattle Seahawks —quienes vencieron 31-27 a los Rams en la NFC— en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
Venezuela, tradicionalmente volcada al béisbol, ahora tiene un motivo histórico para seguir de cerca el evento deportivo más grande de los Estados Unidos: ver a uno de los suyos pelear por el trofeo Vince Lombardi.










