La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) ha puesto fin a la incertidumbre. Este lunes, Jorge Giménez, presidente del ente rector, oficializó el nombramiento de Oswaldo Vizcarrondo como el nuevo seleccionador nacional de Venezuela. El exdefensor central asume el cargo tras la salida de Fernando “Bocha” Batista, marcando el inicio de un ciclo que apuesta por la identidad y el conocimiento profundo del balompié local.
Una apuesta por la jerarquía y la metodología
Aunque nombres de peso como Richard Páez, César Farías y Rafael Dudamel circularon en la órbita de la selección, la FVF optó por la renovación generacional. Vizcarrondo, conocido históricamente como “El Patrón” por su liderazgo en el campo, recibe la oportunidad de su vida tras un paso brillante por las categorías formativas.
Su gestión en la Vinotinto Sub-17 fue el detonante de esta decisión. Bajo su mando, el equipo no solo consiguió la medalla de bronce en el Sudamericano, sino que logró un cupo directo al Mundial de la categoría, donde clasificó a la segunda fase como líder invicto de su grupo. Más allá de los resultados, fue su capacidad autocrítica y rigor metodológico lo que terminó de convencer a la directiva nacional.
Un cuerpo técnico de alto nivel
Vizcarrondo no llega solo a este reto de selección absoluta. Estará respaldado por un equipo multidisciplinario que combina experiencia nacional e internacional:
Asistentes Técnicos: Marcos Mathias y Kleber Xavier.
Preparador de Porteros: Mario Marín.
Preparación Física: Oscar Ortega.
El reto del relevo generacional
El nombramiento de Vizcarrondo sugiere una transición orgánica. Habiendo dirigido a las jóvenes promesas del país, el nuevo técnico tiene la ventaja competitiva de conocer de primera mano el talento emergente. El desafío inmediato será amalgamar esa frescura juvenil con la veteranía de la plantilla actual para mantener vivo el sueño mundialista.
Con este anuncio, Venezuela reafirma su intención de construir un proyecto a largo plazo basado en figuras que entienden el peso de la camiseta. La era de Vizcarrondo comienza hoy, con la mirada puesta en la evolución de un equipo que busca, bajo el mando de uno de sus hijos más ilustres, hacer historia definitiva.










