El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lideró este martes la tradicional ceremonia en conmemoración del Día de los Veteranos, celebrada en el emblemático Cementerio Nacional de Arlington, Virginia. El cementerio alberga los restos de más de 400,000 hombres y mujeres que sirvieron a la nación.
En su discurso, el mandatario rindió homenaje a los caídos y a todos los que sirvieron, destacando el sacrificio de las Fuerzas Armadas.
”Generación tras generación, los veteranos estadounidenses dejaron atrás las comodidades de la familia para enfrentar la violencia, la maldad y la muerte para que nuestras familias pudieran conocer la alegría, la bondad y la paz”, afirmó Trump.
El presidente enfatizó la deuda de gratitud de la nación con sus héroes. “Nuestros héroes vivieron pesadillas inimaginables para que nosotros pudiéramos vivir el sueño americano. Y el sueño americano está regresando, más fuerte que nunca”, añadió.
Durante el acto solemne, Trump también aprovechó para reiterar su propuesta de establecer una nueva celebración nacional: el Día de la Victoria.
El presidente argumentó que varios países, incluyendo Reino Unido y Rusia, realizan conmemoraciones anuales de sus victorias en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, una práctica en la que Estados Unidos no participa de manera formal.
”¡Nosotros fuimos los que ganamos las guerras!”, exclamó Trump, sugiriendo que es momento de que la nación reconozca sus triunfos bélicos con una celebración específica. “En nuestro país ni siquiera se habla de ello. Pero a partir de ahora, vamos a celebrar el Día de la Victoria”, sentenció, reviviendo una idea que ha promovido en varias ocasiones a lo largo del año.
Como es tradición, el presidente Trump concluyó la ceremonia depositando una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido en el corazón del Cementerio Nacional de Arlington.










