Kyle Hendricks “El Profesor” anuncia su retiro tras una carrera histórica con los Cachorros

Kyle Hendricks

Kyle Hendricks, el cerebral abridor derecho conocido cariñosamente como “El Profesor”, ha anunciado su retiro del béisbol de Grandes Ligas después de 12 temporadas, la gran mayoría de ellas dedicadas a la franquicia de los Cachorros de Chicago.

​La noticia, reportada inicialmente por la periodista Maddie Lee, marca el final de una era en Chicago, donde Hendricks se consolidó no solo como uno de los lanzadores más singulares de su tiempo, sino como una pieza fundamental en el equipo que hizo historia en 2016.

​El legado de Hendricks estará ligado indeleblemente al título de Serie Mundial que los Cachorros ganaron en 2016, poniendo fin a una sequía de 108 años y rompiendo la notoria “Maldición de la Cabra”.

​Esa temporada fue el pináculo de su carrera. Hendricks lideró todas las Grandes Ligas con una impresionante efectividad (PCL) de 2.13 en 190 entradas lanzadas. Sus méritos lo llevaron a terminar tercero en la votación del Premio Cy Young de la Liga Nacional.

​Su dominio se extendió a la postemporada, donde registró un PCL de 1.42 en cinco salidas. En el Clásico de Otoño, su PCL fue aún más intachable, marcando 1.00 en dos inicios, una actuación crucial para asegurar el campeonato.

​A lo largo de su carrera, Hendricks desafió las convenciones modernas del pitching. Su recta apenas superaba las 90 mph, una rareza en la era de los lanzadores de alta velocidad. Sin embargo, su control magistral, la precisión milimétrica de sus pitcheos secundarios y su capacidad para cambiar de timing lo hicieron uno de los lanzadores más efectivos de mediados de la década pasada.

​El californiano se retira con una foja de 105 victorias y 91 derrotas, y un PCL de 3.79 en 1,745 entradas de labor. De sus 1,373 ponches, 1,259 los consiguió con los Cachorros, colocándolo como el séptimo mejor ponchador en la historia de la franquicia.

​Tras su salida, el béisbol de Grandes Ligas pierde a un verdadero maestro de la estrategia y el control, cuyo impacto en la historia de los Cachorros de Chicago será recordado por generaciones.