La nueva exigencia de Elon Musk que indigna a los empleados federales

La reciente directiva emitida por Elon Musk para que los empleados federales justifiquen sus puestos de trabajo por escrito ha generado una gran preocupación y controversia en el ámbito laboral estadounidense. Esta medida, que se suma a los esfuerzos del magnate por remodelar el gobierno de EE.UU., ha provocado que muchos empleados federales se sientan vulnerables y temerosos por su futuro laboral.

Una petición “insultante e irrespetuosa”

Latisha Thompson, trabajadora social clínica del Departamento de Asuntos de los Veteranos de Filadelfia, es una de las empleadas que se han alzado en contra de esta directiva. Según sus declaraciones, la petición de Musk es “insultante e irrespetuosa”, y, además, podría poner en riesgo la privacidad de los veteranos estadounidenses con los que trabaja.

Thompson señala que la información sensible sobre las condiciones de salud de los veteranos podría verse comprometida al tener que detallar las tareas realizadas en el trabajo durante la última semana. Esta situación plantea serias dudas sobre la protección de la información confidencial de los pacientes y la ética profesional de los trabajadores sociales.

La respuesta de los empleados federales

Ante esta situación, muchos empleados federales han expresado su rechazo a la directiva de Musk. Thompson, en representación de sus compañeros, afirma que los trabajadores federales no tienen ningún problema en compartir lo que hacen con el público estadounidense, pero se niegan a responder o trabajar para ninguna entidad individual, “especialmente no para multimillonarios de la tecnología como Elon Musk”.

Thompson y otros empleados federales han anunciado que seguirán las directrices de su agencia y de su sindicato, la Federación Americana de Empleados del Gobierno, sobre qué hacer con el correo electrónico enviado por la Oficina de Gestión de Personal.

Agencias federales se suman al rechazo

Varias agencias federales importantes, incluyendo el Pentágono, la Oficina Federal de Investigación, el Departamento de Estado, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Energía, han instruido a su personal a no responder al correo electrónico de Musk. Estas agencias argumentan que ya existen sistemas internos para medir el desempeño de los empleados y que la petición de Musk es innecesaria e intrusiva.

La controversia en torno a la directiva de Elon Musk pone de manifiesto la creciente tensión entre los empleados federales y el gobierno de EE.UU. en relación con los planes de remodelación y reestructuración de la administración pública, esto podría generar un impacto negativo en la calidad de los servicios públicos y la moral de los trabajadores.